La Ruta Maya es un nuevo proyecto de la Embajada Cultural Ruta Inka, que se organiza teniendo como antecedente las expediciones Ruta Inka 2010 – Al encuentro de los Mayas y la Ruta Maya 2011 – En busca del Chichén Itzá, las cuales terminaron con éxito en Tikal (Guatemala) y Chichén Itzá (México) respectivamente, con la activa participación de instituciones ediles, universitarias y gubernamentales de El Salvador, Honduras, Guatemala y México.

 

Los expedicionarios de la “Ruta Maya 2019 – En el Año Internacional de las lenguas indígenas” están siendo seleccionados por la Universidad San Carlos de Guatemala (USAC), campus en el que se inaugurará el martes 2 de julio del 2019, para, luego de recorrer los principales santuarios indígenas y maravillas arqueológicas de El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice y el sur de México, clausurarse el 2 de agosto del mismo año, en el Gran Museo del Mundo Maya. De ese modo, se propicia que sus pueblos se sientan actores de las celebraciones que se efectúen en favor de la revitalización de sus lenguas ancestrales en el 2019, proclamado por la ONU como el “Año Internacional de las Lenguas Indígenas” y “Año Internacional de la Moderación”.

Junto a la delegación de universitarios nacionales y extranjeros, participará el periodista ecuatoriano Oscar Jara Albán, quien publicará un libro ilustrativo de la travesía, así como “Ariel Benítez y la Cruz del Sur”, agrupación musical que ya participó en dos expediciones anteriores, además de representar a la Argentina en el Festival Internacional de Viña del Mar y en otros certámenes de renombre, además de otros participantes que están en proceso de acreditación.

 

1. Embajada de Paz y Universidad Itinerante

 

Al institucionalizar la Ruta Maya, con el apoyo de las autoridades del sector público y privado de los países participantes, se propicia la participación de voluntarios de Naciones Unidas, periodistas, escritores, artistas, profesores de lenguas indígenas, patrocinadores y estudiantes de excelencia de diversas partes del mundo, para que cada dos años visiten los principales santuarios, reservas y riquezas de los pueblos originarios de la cultura Maya. Estas actividades se proyectan con vocación de ser una Universidad Itinerante de sabiduría ancestral, que rescata, valora y revitaliza la cultura de los pueblos originarios.

 

La característica de una Embajada de Paz permite una comunicación de los pueblos que serán anfitriones de estudiantes altruistas, fomentando un espíritu de colaboración que solo es posible con la interacción directa. La conexión de estas realidades permite un intercambio de saberes continuo en el transcurso de las expediciones, que incluyen, por ejemplo, talleres y conferencias magistrales para el aprendizaje de las lenguas indígenas, apoyados por las autoridades anfitrionas. Se promueve así la reflexión y la creatividad de los expedicionarios, que se materializan en creaciones artísticas como composición de canciones, poesías, crónicas, escritura de libros, producción de documentales o difusión de estas riquezas culturales en las redes sociales, con el uso de diferentes herramientas tecnológicas, apuntando siempre al reconocimiento de la importancia de las culturas ancestrales y sus lenguas originarias. Además, la expedición es una escuela de austeridad donde con escasos recursos se alcanzan importantes objetivos, lo que tienen aún más pertinencia considerando que el 2019, ha sido declarado por la ONU como el Año Internacional de la Moderación.

 

2. Programa de Interés Cultural

 

Uno de nuestros objetivos es que la Ruta Maya sea declarada en sus próximas ediciones, como Programa Educativo de Interés Nacional en cada uno de los países visitados, como paso previo para gestionar su declaratoria como Programa Educativo de Interés Centroamericano y Universal. Esta declaración permitirá, además de contar con un presupuesto y una administración institucional para el sostenimiento del programa, el reconocimiento de la importancia de las riquezas culturales y de las poblaciones indígenas para el fortalecimiento de las naciones.

 

3. Financiamiento del Programa

 

La empresa Perú El Dorado S.A. de C.V., que opera en el Aeropuerto Internacional de El Salvador, ha dado los primeros aportes económicos para poner en marcha el programa en los últimos 18 años. Este primer paso ha permitido las gestiones para la obtención de ayuda institucional de gobiernos estatales y locales de los países y ciudades por donde se han desarrollado nuestras pasadas expediciones y por donde incursionará la Ruta Maya 2019. Considerando el gran compromiso social de las empresas mexicanas y centroamericanas, se espera que muy pronto otorguen su patrocinio. Mientras tanto, otra fuente de financiamiento es el aporte mínimo y simbólico de los participantes, que debe cubrir los transportes y su manutención en los lugares que los organizadores no obtengan la gratuidad de la misma.

 

4. Expedición Preparatoria para la Ruta Maya 2021 – En busca de nuestros orígenes

 

Con la organización de esta expedición, revitalizamos este nuevo proyecto para que esté en condiciones de organizar la travesía “Ruta Maya 2021 – En busca de nuestros orígenes”, cuyas actividades, los gobiernos de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y el Perú, podrían incorporarlas como parte de sus celebraciones por el Bicentenario de su Independencia. Esta travesía pretende inaugurarse en el Templo Mayor de la ciudad de México el 21 de junio del 2021, para clausurase el 21 de septiembre en el Templo de Kalasasaya (Tiahuanaco – Bolivia). Se han iniciado gestiones de apoyo ante el Presidente de México, Manuel López Obrador, al tiempo que el Diputado Limbert Interian Gallegos, ha iniciado las labores de socialización y coordinación para el reconocimiento e institucionalización de este nuevo programa de encuentro intercultural, desde la Cámara de Diputados de México.

 

5. La Ruta Maya y la Retribución a sus Patrocinadores

 

Con la suma de esfuerzos, estas expediciones tendrán repercusiones de alcance internacional. Los beneficios para las entidades colaboradoras en términos de reputación y proyección de imagen, de marca, de responsabilidad y compromiso social, cultural y educativo serán ampliamente socializados. Al aprovechamiento mediático que ya tienen nuestras expediciones desde hace años, se sumará la repercusión creciente del proyecto con un efecto multiplicador en diversos niveles (televisión, medios de prensa radial, escrita, redes sociales, documentales, entre otros). La primera difusión de marca es la impresión del logo de los patrocinadores en uniformes y todo el material de divulgación, de modo que las entidades mecenas tendrán visibilidad en cada lugar visitado, a través de los actos de recepción, ruedas de prensa, documentales, participación en prensa escrita y medios audiovisuales.